El espíritu cartesiano no cede, por más que la tendencia cultural apunte hacia lo anti científico o lo anti racional. El Einstein o el René Descartes que anida en cada uno de nosotros no se da por vencido. Y en estas fiestas de fin de año sigue dispuesto a exponer y disertar sus más obtusas monografías, sobre lo cual posamos nuestra atención a continuación.