El sistema de voto electrónico no pasó el test preliminar, realizado con el programa utilizado en mayo pasado en Salta. Así, el Consejo de la Magistratura detalló en un informe anomalías tales como que las máquinas dispuestas para la votación porteña permiten introducir un pendrive, sin alertar respecto a tal intrusión. Claro que menos contribuyó a calmar los ánimos la revelación que el Centro de Cómputos porteño funcionará en el mismo edificio que el bunker de Larreta.