La cobertura de medios de prensa durante el conflicto por Malvinas fue tan furiosa como cambiante, a favor y en contra del régimen de facto. Lo atestigua el caso de un hombre mayor, quien siendo niño asimiló una pequeña contribución como ayuda a un joven e ignoto soldado. Aunque la variante castrense del “asalto a la diligencia” quedó expuesta como la mayor expresión del cirujeo represivo. Y también periodístico.