El ministro Juan Zabaleta se aseguró el malhumor de cientos de miles de perfiles, algunos de ellos a verificar, tras sus cuestionamientos a la utilización de redes sociales ¿Una crítica velada a las e-scuelas de formación política fundadas por el oficialismo salteño? Pocos lo saben aún, pero el funcionario se ganó en su breve andar retos a situarse en su consola para probar su valor en el Deathloop.