En medio de un clima casi novelesco, la dirigencia política del norte salteño afirma tener un as bajo su manga. Mezcla de aroma selvática, noches primaverales y el clásico epílogo que estos condimentos contribuían a lograr, un cuarto de siglo atrás. Pero que al día de hoy podrían generar un resultado estruendoso en una de las figuras fotogénicas de la política oficialista.