Las recientes publicaciones sobre fiestas clandestinas en El Quebrachal maldispusieron al gabinete municipal con nuestro periódico digital. Aunque no tanto como al resto de la población que vislumbró estas undercover party con preocupación epidemiológica. De todas formas, aquí realizamos una aclaración que resultará de alguna utilidad a quien sepa leerlas con detenimiento. Por más cabezadura que fuere.