De la palpable ineficacia para la comunicación oficial la línea de acción recomendada parece ir hacia el oscurantismo. Pese a un fallo judicial aún sin cumplir, que se añeja desde 2015 en los arcones provinciales. Contra todo esto va el contrato con “Praxis” y los apartados de la Ley Troka, con los que el saenzismo insiste, aún en plena caída de la consideración social hacia la gestión.