Un panorama del viaje a Davos

Al comenzar la segunda mitad del mes, las miradas se posarán en la cumbre internacional a realizarse en afamado cantón suizo. Integrarán el pasaje de un vuelo de línea, tanto el presidente Milei como su ministro Caputo, a quien el primero pidió llevar en andas por la marca de inflación. El panorama que les aguarda en Davos a ambos.
Hace 2 años Incógnita Semanal


#SegundaQuincenaM

El presidente Javier Milei pondrá rumbo a la cumbre en Davos, donde tiene pautado un encuentro con la titular del Fondo Monetario Internacional Kristalina Georgieva. La comitiva mileidista tiene como uno de los integrantes a Luis “Toto” Caputo, el ministro de Economìa a quien el mandatario pidió llevar en andas si la inflación de diciembre y enero daba por debajo del 30 %. Ocasión ideal para testear entre el público que irá esta tarde al aeropuerto a despedirlos como entre los pasajeros del vuelo de línea.

Según Balcarce 50, está confirmada la reunión informal con la titular del FMI, también con su segunda -Gita Gopinath- y aspirante a sucederla en la titularidad del organismo de crédito internacional. Es decir, una de línea dura (Georgieva) y otra de línea durísima (Gopinath).

Ante ambas y fuera de agenda oficial, Milei intentará revertir la decisión preliminar del Fondo que la semana anterior solamente asintió realizar desembolsos para saldar cuotas de deuda -con el propio FMI- hasta el próximo mes de abril. Tanto Milei como Caputo se declararon sorprendidos al presentar la enrojecida epidermis del pueblo, ante los lacerantes efectos de la devaluación, como letra de cambio. Pero a la misión del organismo esto no pareció impresionarla.

Más bien, desde la entidad con sede en Washington tal vez esperaban  algo más consistente que unas simples líneas de acción en materia cambiaria y financiera. O sea, un plan económico con algo más de elaboración.

Con este mismo menú en la mano, Milei acudirá al encuentro con ambas economistas al que nada hace presuponer un cambio de actitud ante un guión ya leído con anterioridad. Por las dudas, los heraldos del oficialismo propalaron este lunes que el Jefe de Estado ya cuenta en Davos con pedidos de reuniones, en una cantidad que oscila entre 60 y 80, según la hora de la mañana que se los escuche decirlo. 

La enunciación de esta tracalada de encuentros solicitados a lo mejor le haga bien al magullado ego presidencial, aunque por otro lado propende a deslucir reuniones que provean lustre a su participación en esta cumbre. Por caso, la pautada con otro ahijado de los fondos Black Rock y Rotschild: el vituperado mandatario galo Emanuel Macron.

Mientras, en la intersección entre lo humorístico y lo inverosímil, las delegaciones del FMI, los diversos fondos de inversión y potencias occidentales evalúan los puentes volados a dinamitazos por la gestión Milei. En particular, la desconexión con China, la salida del Grupo BRICS y la focalización exclusiva hacia Estados Unidos, Israel, Reino Unido y la Europa meridional.  

No menos importante es que a raíz del viaje a Davos quedará con la banda presidencial recién estrenada la titular del Senado, Victoria Villarruel. En la víspera, la aliada del Gepetto de todo este asunto, el ex presidente Mauricio Macri, participó de la reunión de gabinete en Olivos pero no se quedó al asado posterior. Se sabe que cuando es “a la romana” -cada comensal paga su cuenta- ello otorga la posibilidad de permanecer o bien de ir a otra parrillada.

NdR, 15 de enero de 2024. 

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