En qué se basa la dignidad

El Procurador General de Salta, Abel Cornejo, resumió que “la dignidad de la sociedad se basa en la protección de las niñas, niños y adolescentes”. Tal fue la consideración central que dejó este viernes, en la apertura del Primer Encuentro Interprovincial sobre “Revictimización de la Infancia – Políticas de Protección y Procedimientos Judiciales en Abuso Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes”, celebrado en Ciudad Judicial.
Hace 6 años ESTRADOS

A este flagelo, Cornejo le contrapuso el exhorto a la sociedad para plantear una reacción ética y una mayor convicción por parte del Estado en su división tripartita, con la misión de  prevenir, sancionar y erradicar el abuso sexual infantil. En esta línea, concluyó que “la dignidad de la sociedad se basa en la protección de las niñas, niños y adolescentes, porque ellos son nuestra continuidad” y advirtió que si no los protegemos “tendremos un futuro caótico, sin haber solucionado las heridas lacerantes del abuso sexual infantil que humillan a la sociedad”. 

Al citar un trabajo especializado, Cornejo reclamó empatía, ya que “si se comete un abuso y la sociedad no se siente integralmente abusada, no habrá reacciones éticas de la contundencia necesaria para revertir los hechos aberrantes”. Entonces, insistió en destacar la tarea del procurador general de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Alejandro Gullé, por lograr la condena en el caso de las atrocidades sexuales cometidas por religiosos a alumnos sordomudos e hipoacúsicos del Instituto Antonio Próvolo de Mendoza.

En relación a este caso, la encuadró como “una condena ejemplar para uno de los hechos más oprobiosos de la historia judicial argentina”. En este contexto, el Jefe de los fiscales explicó la dificultad que “uno solo de los poderes pueda llevar a cabo acciones eficientes, porque si los tres no están convencidos de que se trata de un oprobio que nos humilla, avergüenza, posterga y somete como sociedad, nada cambiará”, advirtió.

En el caso particular de quiénes cumplen una función pública, reiteró que cuentan con “la obligación de revertirlo, para dignificar a las personas abusadas porque a pesar de todos los esfuerzos de las víctimas, las personas no vuelven a ser las mismas”. De acuerdo a esta visión, dicho punto de vista “no puede ser coyuntural y sí a través de políticas públicas sostenidas en el tiempo, con voluntad inquebrantable de provocar un cambio estructural en los poderes públicos”.

A su turno, la presidenta de la Red PAPIS, Lucrecia Miller consideró que a la gravedad de un abuso sexual infantil, se suma que “el problema empieza con la denuncia, porque además de una víctima, hay una familia estallada y que debe ser reconstruida”, especialmente cuando el abusador se encuentra en el entorno de la víctima. 

La titular de esta ONG insistió sobre la exigencia para la creación de la figura de Defensor del Niño en la Provincia y por otra parte, en discutir el proyecto de ley mediante el cual se impulsa la jerarquización de la víctima infantil con respecto de las otras. Por ello, Miller celebró que a partir de la sanción de la Ley 27.455, el abuso sexual en la Infancia se haya convertido en un delito de instancia pública. La norma modifica el artículo 72 del Código Penal y obliga al Estado a actuar de oficio ante los delitos de abuso sexual infantil.

NdeR, 5 de diciembre de 2019. 


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