El todos unidos depende

Los impulsores de darle un punto final a toda discusión sobre aspectos esenciales o secundarios del modelo de país, encontraron su vocero. El embajador estadounidense, Mark Stanley, exhortó a terminar con la grieta y armar coalición entre las dos principales fuerzas políticas. Una cuestión distinta es si tal estructura beneficiará a los argentinos.
Hace 3 años ASUNTOS DE FONDO

#Efedetismo+macrismo #Eldiluviovenidero

F.P.

La convocatoria a conformar una coalición que asegure un modelo productivo, independientemente de quien triunfe en las próximas elecciones, fue el exhorto que resonó al final de semana. La invocación fue lanzada al final de semana por el embajador estadounidense, Mark Stanley, quien anduvo por Salta a principios de junio vigilando cómo tratan a los inversores de aquel país.

De esta manera, el enviado de Washington pronunció en el cónclave del Consejo de las Américas la invitación al “cierre de la grieta” o al “pacto de la Moncloa” en versión criolla que tantos argentinos vienen reclamando, sin saber siquiera de lo que se trata, desde hace unos años atrás. Un robertocarlismo enfocado en perseguir como resultado un millón de amigos dispuestos a realizar envíos de litio, alimentos y energía a los principales mercados internacionales.  

La suerte de los restantes 46 millones, no de amigos pero sí de connacionales, será una historia al margen de tal discusión. Por lo pronto, esta millonada de ciudadanos ya acarrea padecimientos tales como alcanzar unos $ 110.000 mensuales a fin de no caer en situación de indigencia, los que trepan hasta los $ 230.000 por mes si al caso de un grupo familiar estándar porteño se le agrega el pago de alquiler de vivienda.

Esta sociedad idílica que tanto soliviantó a varios de nuestros corazones de porcelana (muchos de ellos atizados desde la prensa, según los maledicentes) desembocó en la prédica de Stanley, quien introdujo este epílogo al estilo de Holly & Wood. El guionista mencionado instó en el hall principal del Hotel Alvear: “yo les digo que el momento es hoy, que no esperen a las elecciones de 2023”. Y que “sin importar la ideología o posición partidaria, unan sus fuerzas ahora mismo”. Long live Francis Fukuyama [NdR: exégeta del postmodernismo, pese a los propios representantes de este movimiento místico-estético, quien planteó hacia fines de los 80 la “muerte de las ideologías”]!  

Un anillo para gobernarlos a todos, dirían desde Amazon Prime Video en alusión al estreno internacional programado para el próximo 2 de septiembre –El Señor de los anillos: los anillos de poder- en cuanto a megaproducciones para plataformas digitales. De hecho, el plan económico puesto en marcha desde 2016 hasta 2019 proponía tarifazos, salida de dólares hacia el exterior e inflación alta en tanto, lo que vino de ahí en adelante fue… un mix de divisa estadounidense rumbo a destinos globales, inflación alta y ahora tarifazos.  

Es que la idea de “acabar con la grieta” tiene como motivación núcleo servir a la prédica hegemónica y de ahí que se dirija hacia las dos principales ententes partidarias que pretenden alternarse en el Ejecutivo nacional desde hace siete años. Más precisamente, a quienes las comandan o timonean, antes que a los pobres incautos enredados en el follaje retórico de cada una de ellas.

De hecho, la 19° edición del Council of Americas no fue un evento masivo, al igual que las 18 rondas anteriores. De ahí que no se entiendan los exhortos al Gobernador Sáenz, respecto a definiciones tajantes relacionadas a si estampará su firma en el tinglado del Frente de Todos (versión Massa-Grupo Macro) o si rubricará en el de Juntos por el Cambio. 

El portavoz a cargo de tal ponencia realizada el jueves último, en el Hotel Alvear, tuvo la previsión de visitar suelo gaucho el pasado 2 de junio. En aquella ocasión, ante interlocutores de la administración salteña (Sáenz y el encargado de Relaciones Exteriores, Julio San Millán, entre otros), Stanley habló sobre los intereses estadounidenses en suelo local: litio, energías renovables y alimentos.

Algo que no pasó desapercibido fue que el plenipotenciario dejó como obsequio un termo “Stanley” para acompañar cada mateada matinal con la cual funcionarios locales aguardan al mediodía, cuando empiezan los estruendos con críticas de la oposición. Un escenario que a lo mejor con lo dicho al final de semana se aplaque o tienda a teatralizarse, de acuerdo a la evolución del escenario electoral.

Aunque en aquella ocasión, el bueno de Mark no se refirió a los albertistas, macristas, massistas, saenzistas o romeristas se sabe que para la óptica del visitante, oriundo de Texas (aunque bien podría ser de Arkansas o Wisconsin) todos son casi lo mismo. Como los japoneses, taiwaneses o filipinos. Una equiparación que antaño solía enojar al destinatario de tal operación de emparde, sin embargo en los tiempos actuales aplacó tal predisposición. Probablemente, en función del emisor.  

NdR, 19 de agosto de 2022.   


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