Desventaja en una causa por violencia de género

El estado de salud de la denunciante se vio deteriorado al declarar en una causa por violencia de género. Este panorama es indicativo y se suma al hecho que la querella no cuenta con representación legal por su actual condición económica. El caso llegó a juicio oral y así comenzó el trámite durante esta semana en Ciudad Judicial.
Hace 4 años ESTRADOS

#JuicioOralyPublico #Violenciadegenero

“Llevé a mi hija en silla de ruedas”, contó por estas horas a NdR la madre de Diana Florencia Amado. Este martes las dos mujeres concurrieron en tal condición al Tribunal de Juicio Sala IV, Vocalía 1, donde se tramita la causa contra el ex cónyuge de la joven, luego de atravesar una instancia traumática en este mismo juicio y tras sufrir un accidente cerebro vascular.

En el transcurso de las primeras audiencias le resultó, tal vez, demasiado el peso psicológico al revivir los diversos episodios de violencia de género en sus años en pareja. El debate oral y público iniciado el pasado lunes correspondió al caso denunciado por Diana, caratulado como Privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia, Violación de domicilio, amenazas y lesiones leves.

En los papeles, la imputación formal hacia Claudio Alejandro Torres –su ex pareja- marcaba el vector hacia el que estaba orientado el peso de la causa. Sin embargo, al intentar revivir aquel tiempo en su relato ante el tribunal la expusieron a una situación, la que desembocó en internación en el Hospital San Bernardo.

En la primera audiencia del juicio oral y público, “no se respetaron ninguno de los derechos que supuestamente tiene la víctima”, concluyó Claudia Figueroa, la madre de Diana Florencia Amado. Dichas garantías legales les habían transmitido a madre e hija en el Polo Integral de la Mujer, tras detallar el caso sucedido en plena pandemia, durante el año 2020.

Es bastante probable que la siguiente audiencia se lleve a cabo sin la presencia de las querellantes, en vistas del estado de salud expuesto por la progenitora de Diana Amado, sumado al hecho que no cuentan con representante legal por falta de recursos. Luego que le dieran el alta provisoria en este centro de salud, la joven regresó a su domicilio en calle Aniceto Latorre al 1900 con dificultades para mover una de sus piernas. En un panorama adverso a las remembranzas que aún restan especificarse en las próximas instancias del juicio. 

NdR, 27 de octubre de 2021.  


Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias