
Dos potencias se encuentran en Estocolmo

#ABBA #Zeppelin #Encuentro
F.P.
Los dos grupos más exitosos de fines de los 70 mantuvieron un vínculo por esos años, el cual está rodeado de suposiciones tal vez erróneas y bastante desconocimiento de su ocurrencia. Los miembros de ABBA y los Led Zeppelin forjaron una amistad de la cual conservó buenos recuerdos Björn Ulvaeus, uno de los cerebros musicales del conjunto sueco que en las próximas semanas estrenará material nuevo con su formación original.
De manera tal que en el año 1978, la banda británica recurrió a los Polar Music Studios para la grabación de “In through the out door” en medio de un período de transición, tal como se expondría luego en este trabajo. Lo que desbarranca las conjeturas que los Zeppelin en la inauguración de este reducto discográfico de los ABBA, fuesen los causantes de los divorcios de Björn Ulvaeus -a quien denominaremos “Juan Alvear” para simplificar- y de Benny Andersson, de las dos cantantes del grupo con las que estaban en pareja.  
Por caso, Juan Alvear ha contado recientemente que uno de los máximos himnos de divorcios como “Knowin me knowing you” nada tuvo que ver con una alusión personal, sino que se inspiró en lo vivido por terceras personas. Además que dicha canción data de 1975/1976, años en los que se mantenía a todo vapor su vínculo con Agnetta Fälkstog lo mismo que Benny con Frida. 
De manera tal que cuando arribaron en noviembre de ese año a Estocolmo el combo integrado por John Paul Jones, Jimmy Page, John Bonham y Robert Plant, lo primero que hizo Alvear fue obsequiarle una guitarra acústica a Page. Era una de 6 cuerdas marca Ibanez que se puede oir en el hit “Fool in the rain” en el último disco que grabarían los Led Z, antes de la muerte de Bonham y la posterior separación en 1980.
El año posterior, durante la gira de presentación para el disco “Voulesz-vous” los ABBA habían invitado a los músicos de Zeppelin a los conciertos en el estadio de Wembley. El vínculo había comenzado en 1978 con el llamado de Alvear y del colaborador de la banda sueca Stig Andersson con la invitación que Page trasladaría a los demás miembros.
En cierta forma, hay una conexión entre la metodología del guitarrista británico y la de su colega escandinavo –multi instrumentista- que resulta fácilmente identificable e inescindible de las respectivas marcas para componer y hacer arreglos musicales. En particular, el juego con diversas melodías superpuestas o bien afinación de instrumentos en diversos tonos, como diferentes capas sedimentadas, presentes en ABBA como en Zeppelin [NdR: por caso a lo mejor sirva repasar el ya mencionado tema “Knowing me knowing you” de los suecos y “Nobody´s fault but mine” de los ingleses].
De ahí que Alvear y Page tuvieran buena sintonía, junto con la necesidad de cambiar aires en un momento embromado para Zepp, dado el derrape que el guitarrista y el baterista –Bonham- atravesaban con algunos excesos, en tanto Plant tardaba en reponerse del fallecimiento de uno de sus hijos. Para 1978, la gran parte del peso del conjunto recaía en John Paul Jones, bajista y tecladista.
Los escandinavos venían de hacer bailar con el tema disco “Take a chance on me” y el single algo más hot de “Summer Night city”. Algo que la inauguración del Polar Music Studio convertiría en un mejor negocio, el auténtico motivo de la invitación a los Zeppelin, la que luego abriría las puertas a que bandas como Genesis, Roxy Music, Beastie Boys, The Ramones, y luego Roxxette registrasen ahí algunos de sus discos.
Domando las noches salvajes
El cuarteto inglés daría a luz canciones poco convencionales para lo esperado por los seguidores. El coqueteo con ritmos latinos en “Fool in the rain” (años más tarde versionado por los mexicanos Maná), el rockabilly de “Hot dog” –donde Plant exagera su imitación a Elvis-, la balada clásica en “I´m gonna crawl” (no debería faltar en ninguna selección de lentos, si vuelven algún día) y el guiño sinfónico en “All my love”. In through the out door sería “un paso natural de la banda en su progresiva evolución ya que ni uno de nuestros discos sonaba como el anterior”, diría Page.
Mientras que Jones probaba en su estadía sueca el nuevo teclado Yamaha GX-1, el cual lo tenía fascinado, a tal punto que lo había bautizado “dream machine” y usó en el disco grabado ese año. Incluso, Jones le transmitió su confianza por este instrumento a Benny Andersson. Así, el tecladista de ABBA lo usaría por primera vez en la grabación de “Does Your Mother Know?”.
A nivel musical, el intercambio fue provechoso y los recreos nocturnos ciertamente peculiares. “Solíamos tomarnos el colectivo con John Paul Jones por las mañanas hacia Polar Studios, o a la casa de Benny y Björn”, rememoraría Plant. “Les pedíamos que nos hagan conocer algo de la ciudad. Había muy buenos clubes nocturnos en Estocolmo. La gente solía irse a dormir temprano y nosotros fuimos a un club llamado Sex Club en el que de pronto aparecía una cama redonda y parejas haciendo el amor mientras nosotros tomábamos algunos tragos”, señalaría el cantante nacido en Birmingham.
Pasados los años, Alvear habló hace unos días, aunque sin soltar prenda acerca del nuevo material que prepara ABBA. “Benny y yo hemos escrito algunas canciones nuevas, y este otoño se lanzará algo de música nueva de Abba. Pero tengo prohibido decir nada más al respecto. Lo siento. Te lo hubiera dicho todo, pero no puedo”, anticipó Björn el pasado 7 de mayo a Dot News.  
En referencia a la música actual, Ulvaeus (Alvear) concluyó que a lo mejor a muchos artistas les falta “personalidad” en las composiciones. Para Björn no es sólo cuestión de pagar a compositores y nada más, sino que “también hay que ser artesano”. Según el genio de Estocolmo, es necesario “darte cuenta de lo buena que es una canción”, dado que “si no puedes reconocer la basura, es muy difícil saber qué es una buena canción. Y eso es lo que te lleva el tiempo, a convertirte en un buen artesano”.
BU reseñó que “en el modelo actual de composición de canciones pop, tienes equipos de escritores, con una separación de roles como una línea de montaje: alguien hace el ritmo, otro hace la melodía. ¿Eso es bueno para la música y bueno para los compositores?”. En su opinión, “esas canciones la mayoría de las veces se convierten en productos”.
Y lejos de recurrir a la autorreferencialidad, el ex cicerone de los Zeppelin se explayó: “Por ejemplo, Elton John y Bernie Taupin, ´Goodbye Yellow Brick Road´. Eso no es un producto eso es otra cosa. Prefiero aquellos en los que sientes que es él quien envía esta canción a la gente, que también obtienes una parte de ellos”. En contraste, indicó que “esas canciones pop a veces tienen muy buenos ingredientes, son ultraprofesionales y, a veces, muy pegadizas. Pero les falta ese sentido de personalidad, creo”.
De los creadores actuales, el sueco mencionó que “Billie Eilish es interesante. Y, por supuesto, también admiro a Taylor Swift”. Tres jóvenes músicas “mucho más interesante que el tipo de paquetes pop, cosas de Disney”. Tras esta selección, BU reconoció que “en mi subconsciente elijo mujeres. Quizás porque estuve en el estudio con dos mujeres no hace mucho”.
NdR, 5 de junio de 2021. 
Más Noticias


Previa de IDEA Rosario

Un balance del 7

6-A con la pava en el fuego

Ni para Molinos de viento

Haciéndose los rulos, la rosca y los Andes

Obsesión violeta del 6-A

Sin mirar y sin tocar

Señal desde el Oeste

La treta de amurallar el BCRA

Cómo terminar julio y pasar agosto

