Los locales y el visitante

La media docena de visitas a Balcarce 50 de un magistrado encumbrado podría ser analizada esta semana por el Consejo de la Magistratura. Es el caso que involucra al camarista federal penal Gustavo Hornos. El funcionario judicial se excusó en que con Macri se refirieron a cuestiones de cotilleo, pero hay consejeros que no le creen.
Hace 5 años ESTRADOS

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El órgano que se ocupa de evaluar la conducta de jueces y fiscales federales no sólo probó que existe, sino que además funciona. Todo esto por la descarriada generosidad del ex presidente, Mauricio Macri, al recibir media docena de veces en Casa Rosada al camarista Gustavo Hornos.

El integrante de la Cámara de Casación Penal, la máxima instancia de este fuero en todo el país, ya puso rojos de vergüenza a muchos de sus pares al intentar justificar sus trepidantes excusas para este accionar. Entre 2015 y 2016, el magistrado fue 6 veces por Balcarce 50 y se reunió a solas con MM.

Esta semana, la comisión de Acusación y Disciplina del Consejo de la Magistratura avanzará pedirá medidas de prueba que le permitan ahondar en este análisis del caso Hornos. La primera medida será solicitar una copia del expediente penal en manos del fiscal Franco Picardi, las actuaciones administrativas en Casación, los registros de los encuentros entre Hornos y Macri en la secretaría privada de la Presidencia y toda aquella declaración que haya efectuado el magistrado al respecto.

“Con todos estos elementos vamos a poder darle forma a este sumario, a esta investigación”, le detalló a la agencia Telam uno de los consejeros de la comisión de Acusación. Aunque, cabe señalarlo, esta comisión está presidida por el representante de los jueces, Ricardo Recondo, y aún no fijó fecha para el siguiente encuentro, si bien existen indicios que será esta semana.

El nuevo presidente del Consejo, y miembro de la Comisión de Acusación, Diego Molea, anticipó la semana pasada que se “analizará la conducta” del presidente de Casación, más allá de las medidas internas que están evaluando los colegas de Hornos en la cámara federal.

La denuncia ante el Consejo fue presentada por el diputado nacional del Frente de Todos Martín Soria, por “mal desempeño, grave negligencia y por la realización de actos de manifiesta arbitrariedad en el ejercicio de sus funciones”. En un texto de 23 páginas, el legislador pidió la suspensión de Hornos y su posterior remoción, por considerarlo parte de la “mesa judicial” de Cambiemos, presumiblemente formada para perseguir en los tribunales a dirigentes opositores.

“Este camarista de la Cámara Federal de Casación Penal, máximo tribunal penal en nuestro país, visitó al ex presidente Mauricio Macri en 6 oportunidades, sin pedidos de audiencia y a puertas cerradas durante sus 4 años de gobierno”, detalló Soria. Además, puntualizó el parlamentario que resulta indicativo que “cada una de esas visitas fue precedida o seguida por una resolución que lleva su firma en contra de algún miembro del partido político de la oposición, en especial funcionarios cercanos a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner”.

El legislador rionegrino consideró que el accionar de Hornos “resulta aberrante, vergonzosa y repugnante a los valores” que se busca desarrollar en la sociedad argentina. Por ello concluyó que resulta inadmisible “que un representante del Poder Judicial condicione investigaciones en temas tan sensibles”.

En este contexto, Soria evaluó que “es una actitud que no debe ser perdonada y que debe sancionarse con todo el peso de la ley removiendo al juez Hornos de su cargo”, o bien se deberán aplicar sanciones. Junto a estas gestiones del Consejo sobre la conducta de Hornos, se sumaron el vicepresidente primero de Casación, Alejandro Slokar, y la expresidenta de ese cuerpo Angela Ledesma, quienes ya enviaron una carta al magistrado pidiendo que convoque a un acuerdo.

Ambos magistrados le pidieron que convoque “a un Acuerdo General del Cuerpo, para el tratamiento de la cuestión en atención a la representación que ejerce”, sostuvieron Slokar y Ledesma. Un cuestionamiento al cual Hornos [de un cierto parecido con Ricardo García, el esposo de Adriana Aguirre] pretendió tranquilizar admitiendo que mantenía un vínculo “social” con Macri, del cual no es amigo y sólo tienen entre ambos muchas personas en común y por eso coincidieron en varios casamientos y así fue invitado a Casa Rosada. Es decir, admitió la posibilidad que lo considerasen chusma, antes que corrupto.

NdR, 1 de marzo de 2021. 


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