Ecuación de la imprevisión en el sudeste

Este jueves, inauguramos sección que podríamos denominar ´para que no te bailen los morochos del video´. A instancias de una inquietud planteada por una lectora del sudeste provincial. Nada más y nada menos: alternativas de prevención en un poblado sin circulación comunitaria del tan temido virus.
Hace 5 años PARECERES


#JVGonzález #Lectores #Pandemia #Opciones #Pareceres

Por: Federico Pérez (*). 

Una lectora de  NdR  consultó a nuestro correo las posibilidades que tendrían a mano las autoridades de la ciudad de Joaquín V. González, a fin de prevenir una bofetada peor de la pandemia. Al menos, a nivel local. Uno de los hilos aún por manejar –respondemos- es la mejora en los niveles de eficacia y eficiencia en la comunicación oficial. Aspecto clave en una ciudad y una región en la que todavía no se encendió el foquito carmesí.

Una gestión no habituada a dirigir mensajes a sus conciudadanos, ni a designar un portavoz que realice esta misión, agrava su mal desempeño si en el contexto de hoy (o en cualquier otro) concentra el total de lo que quiere decir en una o dos radios. En este escenario, si bien puede resultar tardío, necesita ir en dirección totalmente opuesta. La exigencia es abrir el juego comunicativo en el mayor grado posible, llegar por todos los medios existentes –radial, televisivo, digital, etc- a la audiencia masiva.

Y, principalmente, hacerlo a través de un accionar de comunicación ideado con fines educativos. Más precisamente, de educación no-formal. El objetivo (debió haber sido desde marzo) es conseguir un cambio de hábitos, dado que al no haber vacuna a la vista para el coronavirus la única alternativa es la prevención.

Esta misión apuntará a indoctrinar en cuanto a líneas de acción cotidianas que posibiliten una adaptación a un medio ambiente que ha cambiado. Y que amenaza a la especie humana en todo el planeta. Por lo que, en sentido darwiniano, requiere resguardo personal, suspender actividad social, nuevos hábitos de higiene y alimentación más evolucionada.

En tal contexto, una planificación a 20 días o un mes en este procedimiento (el que deberá ser acompañado de acciones en campo) podría ser el equivalente a lo que en otro escenario hubiésemos encuadrado como “largo plazo”. Aunque la toma de decisiones debe ser a la mayor brevedad.

La gran distinción  

La diferencia de un actuar en base a un escenario medido y pensado, estará dada en que la conducción institucional irá poniéndole el cuerpo a lo que venga, en lugar de lamentaciones y editorializaciones de lo que ya sucedió. Un (mal) ejemplo de esto último, es el proyecto para fosas comunes que fue planteado en un lateral del cementerio actual. Al respecto, cabe preguntar: ¿Qué capacidad tendrá? ¿Qué pasivo ambiental representará? ¿Contaminará napas de agua? ¿Se previó la colocación de geomembranas?

A más de tres meses de iniciados los trabajos en este predio, circundado por barrios y villas de emergencia ya expuestos a las fétidas emanaciones de esta necrópolis, los gonzaleños carecen de una sola precisión al respecto. Y puede ser aún peor, dado que no hablamos de soterramientos de restos humanos que hubiesen expirado debido a motivos de los que anteriormente denominásemos “habituales”.

Por otro lado, las invenciones lingüísticas en las que incurren algunos integrantes del cuerpo de asesores ad hoc del municipio en esta pandemia, no hacen más que irritar a la gran masa de pobladores. Muchos de estos impacientes, planteando demandas sobre  alguna mínima indicación respecto a cómo se piensa actuar, antes que dichos artilugios verbales.

Además, la concentración en poquísimos canales para la comunicación contiene un peligro adicional. Es el déficit de credibilidad. La audiencia gonzaleña y el consumo de medios es muy segmentado –como en cualquier ciudad del país-, de manera tal que si un mensaje se envía por una o dos vías, con alta probabilidad no llegará a la totalidad de los ciudadanos. O bien se decodificará con un alto grado de desconfianza.

A su vez, lo último seguramente fomentará la circulación de cientos o miles de trascendidos, versiones y chismes. Cabe señalar que en tales condiciones, por la simple razón que la política de comunicación oficial fomentará indirectamente la proliferación de mensajes enviados por los canales informales de comunicación. Lo que equivale a encuadrar como un descontrol.

Al igual que en muchas profesiones, ocupaciones y labores, en la comunicación hay dos maneras de efectuarla. Una es profesional. La otra es no profesional.

(*) NdR, 17 de septiembre de 2020. 


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