Según el humor del oficialismo, ante la oscuridad en la que se desenvolvieron las variables financieras este martes, mejor no preguntar. Y los presagios para la tercera rueda de negocios, mejor ni te cuento. Con la corrida cambiaria ya desatada, el nerviosismo volvió a monopolizar los días en Yrigoyen 250 -sede de Economía- y en Casa Rosada.