La irreverencia con el calendario es rasgo exaltado, aún hoy, por el mileidismo. Es lo que mantiene para la celebración del 8J o 9J, el próximo lunes en la capital tucumana. Sin perder la ocasión de suministrarle un florete al sector de uno de sus invitados, quizás con la presunción que casi no concurrirán ex Presidentes a dicho cónclave.